En la construcción y el mantenimiento de las chimeneas se deben seguir las indicaciones de los fabricantes o constructores y utilizar materiales adecuados. Hay que fijarse especialmente en las distancias a los materiales combustibles. Es importante darle un buen uso i tener un mantenimiento correcto de nuestra chimenea. Aqui os ofrecemos algunos consejos sobre la construcción, funcionamiento i mantenimiento.

Construcción

El aislamiento de la chimenea. La chimenea debe estar aislada o suficientemente separada de materiales o elementos combustibles cercanos. Hay que tener cuidado cuando el conducto traspasa techos, falsos techos o tejados junto a madera, parquet, estructuras de madera, materiales plásticos y sintéticos, que se pueden incendiar.

Los elementos combustibles a distancia. Las paredes, el techo y el suelo del lado de la chimenea no deben ser ni deben contener material combustible: papel, madera, alfombras, moqueta, parquet ...

Los sombreros antivientos i eólicos. Los sombreros de las chimeneas deben ser antiviento. Los sombreros eólicos (los que dan vueltas con el viento), en caso de incendio, pueden extender las llamas hacia el tejado del edificio.

Funcionamiento

Que no se deve quemar. Líquidos inflamables para encender o avivar el fuego. Leña o madera húmeda o verde (lo ideal es que el árbol se haya talado la temporada anterior) o resinosa porque puede producir depósitos de hollín y alquitrán en la chimenea. Madera tratada, porque puede desprender productos tóxicos. Otros tipos de combustible no determinados por el fabricante.

Un fuego vivo sin demasiada leña. El fuego debe ser vivo, pero sin demasiada leña, para que tenga un buen tiraje. Así evitaremos la producción de productos tóxicos y la acumulación en la chimenea de hollín y alquitrán, que pueden acabar incendiándose.

Que no se debe acercar al fuego. No debemos acercar a la chimenea la ropa para que se seque, ni juguetes, ni muebles ni almohadas ... Debemos mantener la reserva de leña en el lugar adecuado, donde no pueda encenderse (debemos seguir las indicaciones del fabricante de la chimenea).

La chimenea encendida. Recomiendan que apagar la chimenea cuando nos vamos a dormir o salimos de casa. Si no lo apagamos, a las chimeneas abiertas, tenemos que colocar una pantalla matachispas. No debemos dejar solos a niños con la chimenea encendida.

La ventilación. És muy importante que la habitación o estancia donde está la chimenea tenga la ventilación adecuada. Evitaremos problemas de tiraje a la chimenea, la concentración de productos tóxicos, sobre todo el monóxido del carbono, y el mal olor.

Mantenimiento

La limpieza. Tenemos que poder comprobar, limpiar, fregar los conductos y recuperar el hollín, que podría terminar quemando o dañando los conductos, siguiendo las instrucciones del fabricante. Al menos, hay que hacerlo una vez por temporada en caso de uso habitual de la chimenea. Se necesitan utensilios y cepillos adecuados y no se deben utilizar productos químicos de limpieza que no sean recomendados por el fabricante.

La chimenea, que no pierda humo. La chimenea no debe tener ningún agujero. El humo es tóxico y, además, por el agujero se puede acabar prendiendo fuego sobre materiales combustibles que haya cerca del conducto.

La chimenea sin encender durante mucho tiempo.  Si hace varias temporadas que no hemos encendido la chimenea, lo tendremos que hacer revisar por personal especializado y determinar que no hay obstrucciones ni escape de humo en el conducto.

La protección contra incendios. Si queremos aumentar nuestra seguridad, podemos instalar un detector de incendios y de monóxido de carbono, y disponer de un extintor portátil para el caso de incendio. Hay que saber cómo hacer uso del extintor en este caso.

*Consejos extraidos de Bombers de la Generelitata de Catalunya.